Por la tarde tú
hijo del tedio
tienes abundante éxito sobre mí
me escuda una escritura
carcomida por los embates
llega la noche
mi aliada
no me vencerás
pero apenas recuesto
y el feroz deslumbrante aparece
resuelto a no dejarme
me incorporo desvelado al cuaderno
cualquier cosa es buena
para vencer
ven en mi ayuda sueño
mas a punto de contar la última oveja
surge otro
escandaloso como él solo
me aturde
ya no veo al sueño
se ha metido en alguna pared
huyendo de la vibración
bajo una vez más a las letras
-quién sabe si toda la noche-
hasta el cansancio inquebrantable
que precipita al sueño de una oreja
como padre a su joven hijo trasnochado
sin alcanzar a decir hasta mañana.
jueves, 18 de diciembre de 2008
SIN TÍTULO
En la mesa empequeñecida
el agotamiento quiebra las letras
sube a mis ojos la polvareda
que se traen unas hormigas
allá muy abajo
observo el cántaro y el tapanco y el vaso
el espejo
tiemblo
estoy rodeado de círculos eternos
no puedo cruzar las líneas que me envenenan
ni sobrevivir un instante transportando la idea
ni sostenerla
mientras tanto
los mosquitos siguen su estrategia para desarmarme
el quetzal persiste en jugar con los recuerdos
(a la rueda de San Miguel)
debo aprovechar la luz del día...
la noche me entregará a la contemplación
en la media luz del quinqué
la noche exclusiva de seguir los movimientos
de las sombras felinas y alargadas
dentro del jacal
la noche despertará otro recurso con los grillos
mas esta tarde
al esquema lo vuela el aire
y tendré que leer para apaciguar el bosque.
el agotamiento quiebra las letras
sube a mis ojos la polvareda
que se traen unas hormigas
allá muy abajo
observo el cántaro y el tapanco y el vaso
el espejo
tiemblo
estoy rodeado de círculos eternos
no puedo cruzar las líneas que me envenenan
ni sobrevivir un instante transportando la idea
ni sostenerla
mientras tanto
los mosquitos siguen su estrategia para desarmarme
el quetzal persiste en jugar con los recuerdos
(a la rueda de San Miguel)
debo aprovechar la luz del día...
la noche me entregará a la contemplación
en la media luz del quinqué
la noche exclusiva de seguir los movimientos
de las sombras felinas y alargadas
dentro del jacal
la noche despertará otro recurso con los grillos
mas esta tarde
al esquema lo vuela el aire
y tendré que leer para apaciguar el bosque.
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